CATEGORÍA A:
CATEGORÍA B:
CATEGORÍA C:
Solo
hizo falta un segundo ¡un maldito segundo! Para que mi vida diese un
giro no de 180°C sino de 360°C.
En
ese preciso instante cuando accioné la manivela de aquel viejo y
sucio ascensor, se encendió un televisor de época, en blanco y
negro con una especie de guía rara en la que te explicaba como
funcionaban las cosas por esos lugares.
Abrí
los ojos inocentemente sin saber aun lo que me esperaba aquel día,
mientras me iba levantando empezaba a notar una sensación oscura,
una sensación que ya había experimentado antes, una sensación que
tras su marcha dejaba rastro. Me dirigí hacia el baño despacio y
encendí una luz, que casi me ciega en la madrugada, hice un cuenco
con las manos y lo llené de agua para lavarme la cara. Cuando me
dispuse a levantar la cabeza lo volví a sentir, pero ahora más
intenso. Fui a mirarme al espejo con velocidad, efectivamente, me
había salido un grano.