El rincón de los lectores del IES Gabriel Miró

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lunes, 8 de marzo de 2021

Fallo VII Certamen de microrrelatos "En breve"

 

El Parnaso, óleo de Mengs

Siendo las 10:45 horas del lunes 8 de marzo de 2021, se reúne el jurado del VII Certamen de microrrelatos “En breve” para fallar los ganadores del certamen en las tres categorías, a las que han concurrido un total de 26 trabajos. De ellos, se procede a la descalificación del microrrelato titulado Las mujeres invisibles, al comprobarse que ha sido plagiado en su totalidad de una página de Internet.

 Tras la votación efectuada por cada uno de los miembros del jurado, se acuerda el siguiente fallo:

 

CATEGORÍA A (1º y 2º ESO):

 

- Segundo puesto para el microrrelato Insania, que corresponde, una vez abierta la plica, a María Lavinia Tudor, de 2º de ESO F, por su capacidad para generar intriga y tensión narrativa.

- Primer puesto para el microrrelato ¿Y si Einstein no hubiese nacido?, que corresponde, una vez abierta la plica, a Raquel Varela Menargues, de 2º ESO B, por su madurez y claridad expresiva.

 

CATEGORÍA B (3º Y 4º ESO):

 

- Segundo puesto para el microrrelato Mangata, que, una vez abierta la plica, corresponde a Elena Miroslavova Dimitrova, de 3º de ESO C, por la capacidad para transmitir la angustia y desasosiego de la protagonista.

- Primer puesto para el microrrelato Su mesita de noche, que corresponde, una vez abierta la plica, a Elena Torregrosa Espinosa, de 3 º ESO C, destacando el poder evocador del relato.

 

CATEGORÍA C (1º Y 2º BACHILLERATO):

 

- Segundo puesto para el microrrelato El último día, que corresponde una vez abierta la plica, a Marta Rodríguez Ruiz de 1º Bachillerato E, por el dramatismo que consigue crear la autora con su narración.

- Primer puesto, ex aequo, para los microrrelatos Ictiótropos y Un trozo de la tierra, que una vez abierta la plica corresponden ambos a Ángel R. Torres García de 2º Bachillerato F. En ambos, el jurado quiere destacar la potencia expresiva y la gran calidad literaria de los textos, en especial de Un trozo de la tierra, donde el autor consigue, en la reducida extensión del género del microrrelato, introducirnos en un ambiente mitológico y primigenio dibujado de manera magistral.

 

Siendo las 11:15 horas del día 8 de marzo de 2021, se levanta la sesión de deliberación del VII Certamen de microrrelatos “En breve” y se acuerda publicar este fallo para que sea de conocimiento público.

 

Fdo.: El Departamento de Lengua Castellana

y Literatura del IES Gabriel Miró.

jueves, 4 de marzo de 2021

Poemas escondidos: "Anquises", de Olga Novo, por Clara Albaladejo y Andrea Meseguer


Olga Novo
 Olga Novo (Vilarmao, Puebla del Brollón, Lugo, 1975) es una poeta, ensayista y doctora en Filología Gallega por la Universidad de Santiago de Compostela. Fue lectora de gallego en la Universidad de la Alta Bretaña en Rennes y actualmente ejerce como profesora de Lengua Gallega y Literatura en el IES A Pinguela, en Monforte de Lemos. Como poeta se dio a conocer a través de tres poemarios de gran torrente vivencial, fuerza expresiva, hondura telúrica y sensualidad erótica: A teta sobre o sol (1996); Nós nus (1997); A cousa vermella (2004)

En 2019 publicó Feliz idade, con el que ha obtenido el Premio Nacional de Poesía.

Para Andrea, el poema presenta muchas metáforas, recurso que hace que este sea más armonioso y se exprese más claramente el sentimiento que quiere transmitir la autora. Podemos ver que está dirigido a su figura paterna, enfermo o ya muy mayor, y por eso utiliza versos como “porque intentas huir de tu vejez como de una guerra ancestral”. Transmite tristeza ya que trata un tema duro para ella, contemplar cómo su padre, poco a poco se va yendo y olvidando.

Clara, por su parte, resalta la comparación con el personaje mitológico de Eneas y el miedo e incertidumbre que, como este, siente la autora al ver a su padre enfermo. Ello le produce una sensación de tristeza e impotencia que se refleja a lo largo de todo el poema.


ANQUISES

Arrastras los pies papá

te llevo con mis ojos a la espalda

porque intentas huir de la vejez como de una guerra ancestral

te subo a mis vértebras

combadas por el peso

arrastras los pies pero yo puedo contigo

y te llevo a la espalda

hasta el final de la vida.


Arrastras el lenguaje y no acude

a tu memoria un verbo

que anidaba en la parte izquierda de tu cerebro y yo

completo tu frase con la palabra arar querer cavar tractor 

o mariposa  arrastras


la mente hacia el pasado

solo recuerdas aquella feria de 1952

cuando de tanto andar tus bueyes

perdieron en el monte sus pezuñas volviendo de Pedrafita

sus pies sangrando en el río

su cornamenta aún se abre en alguna de tus neuronas

y vuelves a ser un tratante de ganado cuarenta años después.


No sé hasta cuándo recordarás mi nombre

y sabrás aún que soy tu hija.

Desconozco cómo se enroscan las terminaciones nerviosas

y se crispan y a veces encuentran una luz silábica

que les indica el camino.

Cómo es que de repente no sabes tal vez

que había que poner un pie después el otro

para poder soñar

y que si rodeas a una mujer con los brazos eso es amor

y todo lo demás

desaparece.


Porque así de sencillo es el universo.

Como el pequeño lexema al que te agarras alguna tarde

como si fuera el mango de una guadaña.

que fuiste un orador en medio del campo ante un público estupefacto

de cuervos grillos topos libélulas y ovejas

que tenías la intuición del poema en la punta de la lengua

y te explotaba en el paladar como un higo maduro

carnoso exacto y brutal.

Que sabías que en nuestro idioma se acuesta el trigo

ante una orden del viento

que la rama de las patatas arde

que existen cosas tan finas

como la lengua de una gallina…


y sólo recuerdas aquella feria de 1952

cuando de tanto andar tus bueyes

perdieron en el monte sus pezuñas volviendo de Pedrafita


Papá

cómo será

cuando se te despalatalicen las consonantes

y veas llover desde dentro sin entender el agua

y remuevas la lengua hasta encontrar la forma más adecuada

y sonríes porque sabes

que todavía no has caído

definitivamente

en la curva melódica del silencio.


Recuerdas

con toda exactitud

que mamaste hasta los cinco años en los pechos de tu madre Benigna

que parió dieciséis hijos en el último cuarto de la casa

agarrada al cabecero de la cama rezándole a algún santo

rompiendo todas las aguas como quien hace añicos el mar…


Yo creo que tus ojos la ven

abiertos al más allá

cuando te quedas absorto y nadie alcanza a saber

en qué dimensión de la maravilla se ha posado tu cerebro

como las pequeñas patas de un petirrojo

sobre la rama de un peral.


Igual ves la nieve por dentro

la estructura molecular del amor

las partículas de un beso cuando se está formando en la carne de los labios

 y el aire

igual ves

la energía

y no encuentras en el abecedario

herramientas para lo inefable

y por eso callas o le llamas cuchara a la lámpara

y te trabas en medio de la oración simple

y comienzas a hablar hermosamente poniendo por delante la subordinada.


Porque al fin

papá

te diriges a mí sin orden en tus órdenes

y deshaces la sintaxis igual que desgranabas habas

y todo cobra el sentido profundo de cuanto no tiene lógica

ni está sometido a nada.


Igual ves la nieve por dentro

igual entiendes la sombra

y eres capaz de calcular el radio de una pasión

aunque el resultado no pueda comunicarse

más que a través de la piel.


Igual ves cómo viene a cantar el poema en el caracol del oído

y ves cómo resbala de su pico ese polvo dorado

a caerme en el tímpano

cuando empiezo a llorar con la emoción de la escritura.


Igual ves cómo se me encoge el alma

cuando se encoge la tuya.


Igual ves cómo viene a cantar el poema en el caracol del oído

y ves cómo resbala de su pico ese polvo dorado

a caerme en el tímpano

cuando empiezo a llorar con la emoción escrita

y tú solo recuerdas aquella feria de 1952

cuando de tanto andar tus bueyes

perdieron en el monte sus pezuñas

volviendo de Pedrafita.


                                                                                                    Del poemario Feliz idade.


domingo, 28 de febrero de 2021

Nadie sabe quién eres

 


NADIE SABE QUIÉN ERES

Te entiendo y a la vez no. Te ayudo y a la vez te daño. Te quiero y a la vez te odio. Te sueño y a la vez te olvido. Te creo y a la vez te destruyo. Te soy sincera y a la vez te miento. Te ahogo y a la vez te salvo. Te doy la vida y a la vez te mato. Soy a la única persona a la que siento de verdad, soy a la única a la que contradigo. Soy yo misma a la que escribo esto, soy yo misma la que me desconozco. Si supiera tan solo como soy, sería todo más fácil, pero lo difícil es que yo misma decido quién ser, y yo decido no tener definición como persona.

Vinos de buena Esperanza


Vinos de buena Esperanza

 En el río principal de Sheznaya yacía una joven y hermosa mujer con una cabellera color granada extendida, los pájaros cantaban a su alrededor y la corriente hacía que su cabello decolore el río de rojo. Estas aguas rojas pasaban por un manantial para llegar a los barriles de los insignificantes humanos que luego llenaban sus vasos, esto pasaba sucesivamente y los cabellos de la chica cada vez iban tornándose de un color oscuro cómo el carbón mientras que los insignificantes humanos seguían bebiendo y bebiendo esta agua saboreando su pureza y la esperanza que traía.



Sentimientos ocultos


SENTIMIENTOS OCULTOS

Entiendo que esto es básicamente nada...

Que estoy sentada sobre la arena, con la suave brisa de verano y la humedad de la noche sobre mí. Escucho el suave ir y venir de las olas del mar que rompen en la arena gracias a la marea alta. Las olas no son delicadas como las alas de mariposas, si no mas bien son salpicaduras fuertes de espuma salada mezclada con la oscuridad de la noche. Son las 3.10 de la mañana me siento cansada pero a la vez en paz conmigo misma, cosa que de normal no suele ser así...puedo sentir la delicada arena fina y fría sobre mis dedos de los pies, haciendo que sienta incomodidad, como cadenas en mis pies. Veo desde aquí, las luces de las ciudades cercanas titilantes en la lejanía, las boyas amarillas balancearse hundidas entre las olas...un escalofrío de tranquilidad me recorre de pies a cabeza, eso me indica que aunque no lo parezca, aún me quedan sentimientos.

La mentira

LA MENTIRA

Un día, yo inocente, sin pensar que nada malo pasaría, fui a mi casa con una mala nota del colegio, al ver a mi madre, me entró miedo, empecé a sudar, a ponerme nerviosa, entonces, sin darme cuenta mi boca dijo una frase que mi corazón no pensaba, que no era verdad, era una mentira. Mi madre con cara de felicidad, dijo; ‘estoy orgullosa de ti hija’, en ese momento me sentí mal, sentí un nudo en el estómago, pero en esa situación no podía hacer nada más que callarme y seguir adelante. Pasaron días, semanas, y en todas decía una mentira, cada vez me sentía más y más pequeña, hasta que un día mi familia descubrió la verdad, me sentía vacía, avergonzada y mal... Ahí fue cuando reflexioné, pero ya era muy tarde como para reflexionar.
Piensa y actúa, no actúes y pienses.

Las mujeres invisibles

 LAS MUJERES INVISIBLES

En esta historia no hay protagonistas, las personas que deberían aparecer no están.
No han muerto, no han desaparecido, simplemente, no están.
Son las mujeres que no tienen presencia en el mundo, no existen. Nacieron en lugares donde siendo niñas ya empezaron a desaparecer. Sus padres ya sabían que nunca serían nadie, no irían a la escuela y serían propiedad de un hombre.
Ellas no opinan, no tienen vida propia, no pueden huir de su destino y sus vidas invisibles se nos escapan cada día.
Sus cadenas invisibles las sujetamos todos cerrando los ojos, convirtiéndonos en sombras.
Con la confianza de que algún día ninguna mujer se nos escape sin darnos cuenta de la forma en la que desaparecieron sin merecerlo.