El rincón de los lectores del IES Gabriel Miró

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viernes, 28 de enero de 2022

"Las bibliotecas son como tanatorios", de Juan Domingo Aguilar, comentado por Candela Garre y Ana Luo Sánchez

Seguimos con "Poemas escondidos". Esta semana, nuestras alumnas Candela Garre y Ana Luo Sánchez, nos traen sus impresiones sobre un poema del jienense Juan Domingo Aguilar: "Las bibliotecas son como tanatorios". Nacido en 1993, fue su hermana quien le transmitió su amor por la poesía, alrededor de los dieciséis años. Ha sido director del grupo Viridiana Teatro. Sus poemas han sido traducidos al árabe y han aparecido en revistas como El Cultural, Círculo de Poesía, Anáfora, Piedra del Molino, Nayagua y  en programas como Tres en la carretera, Radio3. Además de todo eso, colabora con medios como Zenda y Oculta Lit.  Ha sido incluido en antologías como La Grieta, Caballo del alba: Voces de Granada para Federico y muchas más. Ha publicado La chica de amarillo y Nosotros, tierra de nadie el cuál ha ganado el XXXIII Premio Andaluz de Poesía Villa de Peligros y recientemente el V Premio de Poesía de la Cátedra José Ángel Valente.

Las bibliotecas son como tanatorios

 Las bibliotecas son como los tanatorios

 te encuentras con viejos conocidos preguntas

 lo justo para que parezca que la conversación

 te importa y que todo va como siempre bien

 las cosas siempre tienen que ir bien si dices

 que las cosas no van bien la conversación

 se puede alargar más de lo recomendable  

 

 las bibliotecas son como los tanatorios

 acaban apareciendo todos los que una vez

 formaron parte de tu vida para dar el pésame

 las bibliotecas son como los tanatorios

 todo el mundo mira al suelo sin saber qué decir

 esperando que llegue otro que ocupe el sitio vacío a su lado

 todos caminan hacia la salida y vuelven

 como si fueran a marcharse pero no quisieran

 


 las bibliotecas son como los tanatorios

 todos fuman en la puerta todos esperan en silencio

 todavía estoy terminando un cigarro

 pensando en las últimas palabras que me dijiste

 antes de pedir que te dejara en paz que me dejes

 es lo único que ha quedado de meses enteros sin dormir,

 días llenos de planes al principio luego por la noche dudas

 las bibliotecas son como los tanatorios

 siempre escucho tu voz por los pasillos

 como si fuera la primera vez que nos encontramos

 después alguien se acerca me pregunta por ti

 las bibliotecas son como los tanatorios

 nadie quiere ir pero siempre están llenos

Para Ana Luo Sánchez, la idea del poema es muy buena ya que las bibliotecas son lugares donde generalmente se pasa mucho tiempo. Además es un sitio frío y sin vida al igual que los tanatorios. A los dos tienes que ir alguna vez en tu vida aunque no lo desees. Reconoce la dificultad en la lectura dl poema al no haber ningún signo de puntuación. por último, le sorprende la comparación de las bibliotecas con los tanatorios porque pensaba que para los escritores las bibliotecas son lugares muy especiales, llenos de vida y de historias. Asociar una biblioteca con la muerte ha llamado mi atención. 

Por su parte, Candela Garre indica que cuando ha leído el poema o mejor dicho el título he pensado qué tendrá que ver un tanatorio con la biblioteca y cuando he terminado de leer el poema he comprendido que tenía toda la razón ya que en las dos se guardan absoluto silencio por respeto. La segunda similitud es que nadie quiere ir pero, al final, alguna vez hemos de ir y eso solo significa algo malo: si vas al tanatorio es porque se te ha muerto alguien y si vas a la biblioteca es porque tienes que estudiar.  Así que, en conclusión,  Candela cree que el poema tiene toda la razón. 



viernes, 21 de enero de 2022

Vuelve "Poemas escondidos". "Réquiem a una bañera", de Álvaro Carbonell, comentado por nuestras alumnas Lucía Vegara y Laura Abellán

Álvaro Carbonell Cerdà, nació en 1990 en Albatera, Alicante.  Ha estudiado en la Universidad Miguel Hernández, es diplomado en Ingeniería Agrícola y licenciado en Enología. Actualmente, trabaja en una librería mientras escribe poesía y toca el bajo eléctrico en la banda de punk-pop alicantina Serralba. Su segundo libro, Jirafas en el zoológico de Atlanta, (Pre-textos, 2021) es el más conocido, debido a que con él ganó el premio "València Nova” en 2021. Para él, la poesía es el arte de fotografiar un espejismo, la fianza de una cárcel diaria.   Este poeta afirma que tiene pasión por las letras desde que nació y lleva escribiendo desde los 13 años. 

RÉQUIEM A UNA BAÑERA

Me sumerjo en el agua, siento su caricia

como una seda que me envuelve,
intuyo la pureza del cuerpo limpio,
compruebo la precisa inmediatez de la higiene.
 
La bañera es la misma que aseó mi infancia.
Su fondo está lleno de barcos de juguete,
de playmobiles ahogados como niños árabes,
de los restos –ya oxidados– de alegrías antiguas
que pesan tanto como el plomo.
 
Esta será la última vez que borre
–para siempre– la suciedad diaria de mi cuerpo.
Mañana, los experimentados operarios
instalarán en su lugar el nuevo plato de ducha.
 
Se llevarán consigo –a su museo de chatarra–
una fracción valiosa de mis primeras ruinas.

     Para Lucía Vegara, este poema viene a decirnos que es la última vez que la voz poética se sumergirá en la bañera que le ha acompañado durante toda su vida. El poema le produce mucha nostalgia, ya que la transporta a maravillosos recuerdos de su infancia. Lucía piensa que con este poema el autor nos quiere transmitir que no es el objeto lo que le entristece perder, sino los recuerdos a los que este le transporta.
    Por su parte, para Laura Abellán, este poema habla sobre la infancia del autor, centrándose en una perspectiva concreta: su bañera. De esta manera, comenta con cierto sentimiento melancólico el periodo que vivió con la bañera de su infancia, hasta que fue cambiada por un plato de ducha. A Laura gusta la forma con la que comienza el poema, transmitiendo consigo paz y relajación. Y, con el transcurso del poema, cómo evoluciona a un sentimiento más profundo y dramático al tener que abandonar la bañera de su niñez. 
 

miércoles, 30 de junio de 2021

Poemas escondidos: Hoy "Examen sorpresa", de Diego Sánchez Aguilar.

Con el curso casi echando el cierre, ponemos también el epílogo al proyecto "Poemas escondidos" que, durante varios meses de este inusual 2021, hemos llevado a cabo con el alumnado de 3º de ESO C. Poemas de autores y autoras contemporáneos que no siempre llegan al gran público y, mucho menos, al público adolescente que habita nuestras aulas. Esperamos que el poso de los versos leídos y comentados quede en su recuerdo...
Como colofón un poema del escritor Diego Sánchez Aguilar: "Examen sorpresa".


Diego Sánchez Aguilar (Cartagena, 1974) es un escritor español, ganador del Premio Setenil en el año 2016. Sánchez Aguilar es doctor en Literatura y ejerce la docencia en institutos de enseñanza secundaria. Autor de ensayos, poemas y cuentos. Con su primer libro de relatos Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino (editorial Balduque) ganó el Premio Setenil en 2016. En noviembre de 2018 publicó la novela Factbook. El libro de los hechos​ en la Editorial Candaya. También es autor de Poesía vertical, edición crítica de la obra de Roberto Juarroz para la editorial Cátedra. Ha publicado reseñas y artículos de crítica literaria en revistas como Quimera o El coloquio de los perros.

EXAMEN SORPRESA

Como si de repente me diera cuenta
de que era hoy el día del examen.
Así despierto todas las mañanas.

Despertarme es caer dentro de ese paso en falso,
dentro de ese vértigo
de saber, de golpe,
que no soy lo que debería haber sido
y sin saber tampoco qué es lo que yo creía
que tendría que ser,
o haber sido.

Hay un profesor dentro de mí
que me está siempre suspendiendo,
y también hay dentro mí un alumno
que solamente sabe que suspende.

Y luego estoy yo, desayunando esta tostada triste,
viendo cómo suspendo y me suspenden:
es como si mi nombre amaneciera
siempre escrito en hiriente tinta roja.

Luego salgo a la calle y está llena de personas
y todas son hermosas y saben lo que hacen,
viven alegres, y visten bien,
y van a sitios a los que yo no voy,
y tienen en el bolsillo las preguntas del examen.

Cuando alguno de ellos me mira,
imagino que soy otra persona,
que en sus ojos soy también hermoso
y voy a sitios con nombre, donde me esperan.
Cuando alguno de ellos me mira,
sostengo la mirada y abro las branquias,
para ser ahí dentro,
un rato más,
ese que finjo, con colores.

Todas las personas que finjo ser
son mejores que yo, cuando las pienso.
Y luego no soy nada, porque cuando habría de ser algo,
estaba ya aquí dentro, pensando en quién sería luego.

Tengo envidia de ese que quiero ser.
Veo, como si estuviera al otro lado de la acera,
cómo sería yo mañana.
Y mañana sería tan fuerte y tan claro,
tan en el centro de la vida,
tan sintiendo la tierra sin zapatos,
tan sabiendo, esta vez sí,
todas las respuestas del examen.

La envidia de ser yo se parece a la nostalgia de un país lejano,
visto en el suplemento de viajes de la revista del domingo.

Y cuando he sido algo, siempre me he equivocado.
He tenido vergüenza de todos los que he sido.
Todavía a veces salta, en mitad de la calle,
hablando sola, la vergüenza.
Como si recordara de repente que me dejé las llaves puestas,
y todo el mundo puede abrir la puerta, y verme por dentro,
desnudo, vacío y culpable como yo me veo.

Miro en los escaparates mi imagen de ayer o de anteayer y, sin llorar,
lloro de vergüenza, y del fracaso inverso
del que ni siquiera lo ha intentado.

Habito la mañana entre la gente
con la sensación de estar frente a un semáforo en rojo
que tarda demasiado en dejar paso;
impaciente, y también con la certeza
de saber que, si se pusiera verde,
no sabría si cruzar o seguir parado,
o adónde habría que ir
si tuviera libre el paso.

Antes de entrar al trabajo,
la ecuación perfecta de que he perdido el tiempo
se resuelve a sí misma dentro de mi estómago.

Y así paso la mañana,
sabiendo que el tiempo nunca se podría haber ganado,
pero con el cuerpo hecho este nudo
de haberlo perdido con certeza.


jueves, 3 de junio de 2021

Poemas escondidos: Hoy, "Temblores", de Ángel Paniagua, comentado por nuestra alumna Paula Cámara

 Ángel Paniagua (Plasencia, 1965) es licenciado en Historia del Arte, campo en el que realiza habitualmente trabajos de traducción y corrección de estilo. Ha publicado críticas de cine, y de exposiciones de pintura y escultura en los diarios La Verdad y La Opinión de Murcia, así como poemas, traducciones y reseñas de libros en revistas literarias (Silvestra, Signos, Arrecife, La Isla Desnuda, Postdata, Renacimiento, Quimera, Hache, Antaria, El coloquio de los perros y otras). Ha sido incluido, entre otras, en las antologías Jóvenes poetas junto al Mediterráneo (J. A. Cilleruelo, Silvestra, 1988), 10 menos 30. La ruptura interior en la poesía de la experiencia (L. A. de Villena, Pre-Textos, 1997), y Spanish Contemporary Poetry: An Anthology (Diana Cullell, Manchester University Press, 2014), y es autor de los libros de poesía: 

En las nubes del Alba (Premio Murcia Joven de Poesía 1989, Universidad de Murcia, 1990); Si la ilusión persiste (ERM-Tres Fronteras, 1991); Treinta poemas (Comares/Postdata, 1997); Bienvenida la noche (2ª edición, corregida y aumentada, de Si la ilusión persiste, ERM-Tres Fronteras, 2003); El legado de Hamlet (Renacimiento, 2003); Una canción extranjera (Premio Antonio Oliver Belmás, ERM-Tres Fronteras, 2004); Gaviotas desde el «Ariel» (Premio Villa de Cox, Pre-Textos, 2005); Monólogos en el vacío (Ediciones del 4 de agosto, 2011). También ha publicado la traducción al castellano de Focs d'octubre del poeta catalán Francesc Parcerisas (Fuegos de octubre, Linteo, 2008).

Temblores

Esas tardes que pueden ser cualquiera

y ninguna, esos cuadros que ya has visto

cuando los miras por primera vez,

esas casas de luz y esas atmósferas

de viento que delatan la cercana,

violenta plenitud de una borrasca.


El aire, en fin, que siempre nos señala

con sus dedos de hierro en los tejados

la dirección que siguen las cigüeñas

hacia otra estación y otro paisaje

más cálido que éste donde aún

seguimos empeñados en buscarnos.


Esas tablas pintadas y esos pájaros,

cuyo ser sin esfuerzo se demora

un momento fugaz ante nosotros,

indican el camino de la única 

manera de vivir que deberíamos 

envidiar y anhelar en vez de ésta

tan vieja ya y deforme que nos huye.


Para Paula Cámara, este poema hace referencia a una sensación de paz, haciéndonos recordar nuestros recuerdos más placenteros, bonitos… Además una cosa que le ha gustado mucho, ha sido la fluidez entre estrofas y versos, cada verso concordaba mejor con el anterior. Nos recuerda, además, lo insignificante o importante que puede llegar a ser una tarde cualquiera, con detalles tan bonitos como la dirección que siguen las cigüeñas en el cambio de estación. Compara las vidas de los humildes pájaros con las nuestras, diciendo así, que deberíamos de envidiar la manera de vivir en vez de la nuestra, vieja y deforme. 

domingo, 23 de mayo de 2021

Poemas escondidos: "Noche de verano", de Joaquín Juan Penalva, comentado por nuestra alumna Sofía Marco.


Joaquín Juan Penalva
Joaquín Juan Penalva (Novelda,1976). estudió Filología Hispánica en la Universidad de Alicante. Su primer poemario publicado se llama Babilonia, mon amour, un poema de cine, realizado en colaboración con Luis Bagué Quílez. En 2016 recibió el Premio de la Crítica Literaria Valenciana, en la categoría de poesía con el libro Anfitriones de una Derrota Infinita. Es autor, de igual modo, de los poemarios La tristeza de los sabios (accésit del Premio de Poesía 2006 para Jóvenes Creadores de la Academia Castellano-Leonesa, 2007), hiberna, hibernorum (2013), Cronología de Tarkovski (Huerga & Fierro, 2018) y Todas las batallas perdidas (Huerga & Fierro, 2019).  Actualmente, imparte clases en la UMH dentro de la especialidad de Comunicación Audiovisual.


NOCHE DE VERANO

Hoy ha pasado mala noche,
ha tenido fiebre alta
y buscaba en mí refugio,
alivio a su dolor.

Es mi hijo,
se llama Joaquín José
y ahora duerme
a mi lado.

A veces me pregunto
cómo hubiera sido mi vida
(o nuestra vida, quién sabe)
sin él,
pero de sobra conozco la respuesta:

No hay vida sin él.

Para Sofía Marco, el poema "Noche de verano" le recuerda la conexión que tenía siendo pequeña con sus padres rememorando los momentos en que enfermaba y, por la noche, siempre se iba a la cama de sus padres acurrucándose en medio de los dos, y les cogía de las manos para sentirse más protegida. Por eso, para ella, es un poema muy reconfortante.  

viernes, 14 de mayo de 2021

Poemas escondidos: hoy "Calostros", de Bibiana Collado, comentado por Miguel Ángel Girona

Bibiana Collado


Bibiana Collado Cabrera (Burriana, 1985) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia, donde también realizó el Máster de Estudios Hispánicos Avanzados (obteniendo el Premio Extraordinario de Máster). En 2014 defendió su tesis doctoral, titulada El imperio nuevo de tu palabra: Canon, tradición y ruptura en poetas cubanas de la Revolución. Dicha tesis fue llevada a cabo gracias a una Beca de Formación de Profesorado Universitario del Ministerio de Educación y Ciencia, la cual le permitió realizar estancias de investigación en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana y en la Universidad Autónoma Metropolitana de México.

En el ámbito de la escritura poética ha obtenido los siguientes reconocimientos: Premio Voces Nuevas de poesía, organizado por la Editorial Torremozas (2009); Premio Universidad de Valencia de Escritura de Creación, en castellano (2009) y en valenciano (2012); XXXIV Premio de poesía Arcipreste de Hita (2012); accésit del Premio Adonáis (2016) y Premio Complutense de Literatura 2017.

Para Miguel Ángel, en el poema, la autora recuerda a su madre cuando le decía que se tomase la leche  pero a ella no le gustaba nada. Entonces cuando ve un vaso de leche se acuerda, con ternura y nostalgia, de la frase que le decía: un vasito de leche y a dormir.

También el tono nostálgico y evocador que reina en todo el poema, ya sea para recordar buenos o malos momentos: vinieron la sed y los viajes y los cuerpos y las bifurcaciones, mostrando así una época ya pasada con su familiar y que ahora ya no está.

Calostro

Nunca me ha gustado la leche:

el tacto del cuajo en el paladar,

su lento y caliente descenso

hacia el interior de la infancia.

 

La fe nutricia de las madres

sostuvo a la mía en la lucha

contra mi terca negativa.

 

Monjas y pediatras se comportaron

como artilleros

en la perdida batalla del gusto.

 

La insistencia del mundo reforzaba

la vehemencia de mi rechazo.

 

Sus tibias órdenes tan solo

lograban adensar el líquido

en mi garganta,

cerrar la esponjosa niñez

de mi barriga,

incapaz de ingerir la láctea

blancura y su promesa.

 

El recuerdo del hambre,

tenazmente agarrado a los huesos,

convertía la mala digestión

en una variable inconcebible.

 

-Quien hubiera tenido leche a mano

en aquella época-

susurra una de mis abuelas,

al fondo.

 

Pese a todo, el tiempo empuja

y mi pequeño cuerpo alambrado

fue adquiriendo, poco a poco,

la fortaleza

                   destartalada

del imparable crecimiento.

 

La juventud me libró del regusto

fermentado de aquella infancia

y me hizo creer

que los blandos guardianes

de la primera edad

ya no eran necesarios.

 

Los huesos, que nada sabían

entonces de falta de calcio

ni de vulnerabilidad

ni de lo que será quebrarse,

mostraban la pujanza de la vida,

el vibrante deseo de ser.

 

Vinieron la sed y los viajes

y los cuerpos y las bifurcaciones.

 

Empecé a tener miedo,

no de los dragones y sus escamas

brillantes, sino de mí misma.

 

Después de deshacer el mundo,

decidí construirlo.

Maduré, quién sabe.

 

Lo único cierto es que

nunca me ha gustado la leche,

tampoco ahora.

 

Y, sin embargo,

si aprieto muy fuerte los ojos,

solo pienso en cuánto me gustaría

escucharle decirme una vez más:

 

un vasito de leche y a dormir”.

 


















jueves, 6 de mayo de 2021

Poemas escondidos: Fernando Mañogil nos regala un inédito que comenta nuestra alumna Aroa Carracedo

 

Fernando Mañogil

    Fernando Mañogil nació en Almoradí (Alicante), en el seno de una familia humilde, el 26 de agosto de 1982. Empezó ya destacando en algunos concursos de poesía cuando realizó sus estudios de Enseñanza General Básica. En 1996 se graduó y poco después empezó a escribir sus primeros poemas. Cursó estudios en la Universidad de Alicante donde hizo Licenciatura en Filología Hispánica, que consigue en 2005. De esta etapa son sus poemas “Aquí te espero”, “Cuando el amor se viste de tristeza” o “Recuerdos Literarios”.

A partir de este momento siguió escribiendo sobre temas variados como distintas etapas de su vida y problemas sociales. Finalmente oposita y aprueba para trabajar como profesor de Lengua Castellana y Literatura. Actualmente, trabaja en el IES Remedios Muñoz de Los Montesinos.


Para nuestra alumna Aroa Carracedo, el poema me transmite cierta súplica y melancolía acerca de una persona a la que el poeta mismo añora y recuerda de forma triste. Me da la sensación de que es una persona por la cual siente un aprecio inmenso. Transmite pasión y frustración al leerlo, ya que sientes su ansia por volver a ser querido. Pero a la vez, sientes el vacío que le llena en ese momento al autor, al recordar la presencia de esa persona. A Aroa le gusta mucho la forma con la que transmite su melancolía al enredarse en todos los recuerdos de su aparentemente enamorada situación.