El rincón de los lectores del IES Gabriel Miró

El rincón de los lectores del IES Gabriel Miró

lunes, 13 de marzo de 2017

Categoría B: Ágape

Ágape

Los pétalos de los cerezos en flor caían con suavidad, mecidos por la gracia del viento, y acompañados por las risas de los estudiantes, que comenzaban un nuevo curso escolar. Comenzó a  recordar esos días no tan lejanos donde se reía, lloraba y disfrutaba de la vida como todo adolescente ; pero junto a esos alegres recuerdos, le pasó por la mente aquel día que no aguantó más y se liberó. A lo lejos vio aproximarse una larga cabellera negra y un cuerpo delgado, acompañado de una piel blanca como la nieve. Sonrió y se acercó a ella para hablarle como cada mañana.Ella sintió un frío alrededor suya y él recordó que ella no lo podría ver más.

Tercer microrrelato, Categoría C: "Donde nace la venganza"

Donde nace la venganza


Dio un paso al frente y salió de la sombra. La luz solar empezó a iluminar su bello cuerpo, pero de repente ella comenzó a arder. Sabía que ocurriría y que era lo mejor para los dos. Se nos había ido de las manos. Las llamas brotaron de su blanca piel y se extendieron rápidamente por todo su cuerpo. Yo la miraba queriendo hacer algo, pero sin poder hacer nada. Sus gritos de agonía aumentaban progresivamente. Oírla sufrir me estaba matando. Sus rojizos ojos perdieron el color y sus afilados colmillos desaparecieron junto con su cuerpo. En unos segundos de ella solo quedaban cenizas. Detrás de mí todos celebraban la muerte de la criatura, pero pronto les haría ver como un humano al que le habían arrebatado todo lo que amaba podía ser peor que a lo que ellos llamaban monstruo.

Segundo Microrrelato, Categoría B: "Reencuentro"

REENCUENTRO

Me desperté sobresaltado, con el corazón acelerado, miré el reloj: 4:30h.Volví a escuchar el ruido que me había despertado, me recordaba al repiqueteo de cascos de un caballo.
El ruido no cesaba, decidí salir fuera para descubrir que era. Cuando llegué de repente una sombra se formó a lo lejos delante de mis ojos. Era un jinete, pero no uno normal, le cubría una capa siniestra negra como el azabache. El caballo también era negro como el jinete.
En un repentino salto el caballo comenzó a galopar hacia a mí, el jinete daba la orden. Yo, inmovilizado, observé como el equino venía hacia a mí, pestañeé, cerré los ojos y cuando los volví a abrir el binomio había desaparecido.
En ese instante recordé que ese mismo día se cumplía un año de la muerte de mi padre, y con él, su caballo que había muerto de pena al siguiente día.


Concurso de microrrelatos "En breve"

Comenzamos con la publicación de los microrrelatos recibidos hasta ahora. Os animamos a seguir participando. Ahí va el primero, perteneciente a la categoría C (Bachillerato), con raigambre clásica...



Tempus Fugit

Estaba tumbada en la cama y un gran estruendo me hizo despertar. Los ruidos venían de la planta de abajo. Bajé las escaleras silenciosamente y al asomarme al salón la mecedora de mi bisabuelo, que había fallecido años atrás, se estaba balanceando y raramente no había nadie sentado. Poco a poco me fui acercando, una vez llegue a centímetros de ella se paró. Noté como alguien se levantaba y se acercaba hacía mí.
A la mañana siguiente, al despertar, estaba tumbada en aquella mecedora, muy cómoda por cierto. Ese raro acontecimiento me sucedió durante toda una semana, hasta que la última noche directamente me quedé abajo y vi como comenzó a balancearse. La paré pero fue imposible. Al despertarme por la mañana había una pequeña nota que decía  ``Me ha gustado verte esta semana, te quiero´´

viernes, 10 de marzo de 2017

Huellas del pasado. Cita semanal

Regresamos con nuestra cita semanal de la sección Huellas del pasado, de la mano del profesor de Griego D. Javier Murcia. Hoy nos trae una palabra que tiene relación con el lujo y, más concretamente, con el oro: Quilate, término que en muchas ocasiones ve confundido su origen con Kilo. Con la siguiente explicación, este error frecuente queda aclarado. Asomaos a este acantilado otra semana más.






QUILATE

Procede del griego κεράτιον que significa literalmente “cuernecillo” (es el diminutivo de κέρας); así llamaban los griegos a la algarroba por la forma de esta legumbre. Las semillas de las algarrobas se usaban en la antigüedad para pesar gemas y joyas, porque estas semillas tenían la propiedad de ser muy uniformes en tamaño y peso. Los griegos usaron la semilla como unidad de medida (equivalente a 0,189 gramos) y se difundió por todo el Mediterráneo.
A nuestro idioma llegó a través del árabe y dio la forma “quilate”; los italianos posiblemente la adoptaron directamente del griego y escribieron “karato”; esta forma italiana fue la que pasó al francés y luego al inglés, donde encontramos “karat”.
Por tanto y aunque lo parezca, esta palabra no tiene nada que ver con quilo- (o kilo); esta palabra también de origen griego se explicará más adelante.


domingo, 5 de marzo de 2017

Nuevo videopoema de los alumnos de 2º de ESO C. "El niño yuntero"

Os ofrecemos un poema emblemático de la poesía hernandiana, "El niño yuntero". Con realización de Nuria Murcia, Miriam Marco y María Ortiz, la imagen complementa los sentimientos de solidaridad que Miguel imprimió en estos versos. Gracias de nuevo a la profesora de Lengua Castellana y Literatura Fuensanta Estremera, por su labor en este trabajo.

jueves, 2 de marzo de 2017

Huellas del pasado. Nueva edición

Sacro y profano, de Pedro Ganda

Os presentamos dos palabras que tienen hoy día una vigencia absoluta: profano y fanático. Ambas provienen de una raíz común, como ahora veréis y han ido evolucionando por caminos que las han llevado a realidades bien distintas de aquellas en las que comenzaron su andadura como vocablos. Os esperamos en el borde del acantilado...




PROFANO / FANÁTICO
La palabra “profano” procede del latín profānus que está compuesta por la preposición pro que significa “delante” y el sustantivo fanum que significa “templo”. Aludía a todo aquello que estaba fuera del templo y no era, por tanto, sagrado. En la antigüedad clásica se aplicaba a los excluidos de las ceremonias religiosas cívicas por su conducta deshonesta o por algún crimen; sólo en el período postclásico tomó el sentido de “ignorante” posiblemente porque se refería a los que no estaban iniciados en los cultos mistéricos y quedaban, por tanto, en la ignorancia de las cosas que allí se explicaban.
Aunque su sentido más clásico se ha conservado: “que no es sagrado, no sirve a usos sagrados, sino puramente secular”; el sentido más común en la actualidad es “que carece de conocimientos y autoridad en una materia”.
Fanaticus era, en la antigua Roma, “servidor del templo” (fanum) y solía designar a los vigilantes del mismo; pero luego se aplicó a los adeptos en exclusiva de un determinado santuario o divinidad, persona iluminadas o presas de furor religioso. Por eso hoy día es un adjetivo que se aplica al que defiende con “apasionamiento y tenacidad desmedida sus creencias y opiniones”.
La palabra “fan” es un acortamiento (clipping) del término inglés fanatic. La palabra fan está documenta en ese idioma a finales del siglo XVII. No fue sino hasta 1984 que la Real Academia Española admitió el término “fan” con el sentido de “aficionado al extremo de una cosa o admirador incondicional de una persona”.